Juego de Sartenes

Mostrando el único resultado

Los juegos de sartenes son un tipo de menaje de cocina que se utilizan para freír, tostar y dorar los alimentos. Normalmente cuentan con distintos diámetros, aunque los más comunes son las sartenes de 200 a 300 mm de diámetro con lados relativamente bajos que se extienden hacia fuera.

Antes de comprar un juego de sartenes debes tener en cuenta el material de fabricación y sus principales maneras de uso, de manera que puedas sacar el máximo provecho de este tipo de menaje de cocina.

Tradicionalmente, los juegos de sartenes han sido de hierro fundido y aunque todavía hay sartenes fabricadas en este material, la mayoría de este tipo de menaje está fabricado en aluminio o acero inoxidable. Eso sí, todas ellas con recubrimiento antiadherente esmaltados para un mayor rendimiento y facilidad de mantenimiento. Es decir, para evitar que la comida se pegue a la superficie y proteger el acero de la oxidación.

También existen juegos de sartenes de cerámica que representan uno de los más modernos tipos de menaje, con una gran capacidad antiadherente y de sencillo mantenimiento.

Otro punto importante a la hora de comprar juego de sartenes es el mango. Este puede ser de metal o no. El metal puede ser muy útil para prevenir quemaduras, de lo contrario se debe tener cuidado de sostener la sartén por el mango mientras se encuentra al fuego, o se debe utilizar algún guante para sujetarlo.

Dado que el principal uso de los juegos de sartenes es para freír alimentos, aunque también se pueden usar para saltear, tostar y dorar, se deben tener en cuenta ciertas consideraciones para un uso adecuado que garantice una larga vida. Lo cierto es que existen muchas maneras de cuidar y usar adecuadamente los juegos de sartenes para que rindan mejor. Entre las recomendaciones más usuales se encuentran:

  • Cada material tiene un cuidado diferente.
  • Cuidado con el lavavajillas. Solo si tu juego de sartenes no tiene capa antiadherente podrás usarlo para lavarlas. Si tienen capa antiadherente siempre hay que lavarlas a mano y no usar utensilios de metal.
  • Colocar un protector de fieltro entre unas sartenes y otras para evitar que se rallen.
  • Dejar enfriar bien tus sartenes antes de meterlas bajo agua o limpiarlas.